Nota para Itongadol por Daniel Berliner
Entrevista de aliá – Keren LeYedidut es una organización que acompaña a los olím en su proceso de aliá y que no paró un solo día su trabajo a pesar de la guerra. ItonGadol fue recibido en su oficina en Israel por Gustavo Gakman, director de Aliá para América Latina, España y Portugal de Keren LeYedidut; Lorena Avraham, encargada de la Absorción de los olím que llegan de Latinoamérica; y Judith Romang, asesora de los olím que llegan de Argentina. Allí conversaron sobre las consecuencias en la aliá después del 7 de octubre y analizaron qué esperan del futuro.
–¿En qué momento nos encontramos hoy cuando tenemos que hablar de aliá?
GG: Como siempre la aliá continúa, y nosotros en cualquier situación la continuamos. Hoy se puede ver que se están retomando los números de aliá que hubo en el pasado, de a poco. Estos últimos tres años no favorecieron a la aliá. Excepto en públicos determinados, como jóvenes que vinieron a estudiar y jóvenes que se alistaron al ejército. Pero hoy en día sí hay una vuelta de la normalidad.
JR: En los jóvenes hubo un sentimiento de mucha pertenencia, de venir a muchos programas que tengan que ver kibutz y con formación pre-enrolamiento al ejército. Tuvieron la iniciativa de venir y de donar su tiempo, su experiencia, para ayudar a la protección del Estado de Israel.
La guerra sí influyó en familias respecto a la decisión de hacer aliá, pero no influyó en los jóvenes, al contrario, la promovió.
–¿En qué punto estamos en Latinoamérica y con Argentina?
JR: En Argentina lo que tenemos ahora son los meses de verano, que suelen tener los picos más altos de aliá. Gracias a Dios no ha parado en ningún momento, no hubo un mes que no hayamos recibido olím de Argentina. Aún luego del 7 de octubre, luego de la guerra a Irán, cuando se rehabilitaron los vuelos, no hubo olím que se hayan bajado. Al contrario, insistían en querer hacer aliá. No paró nunca la aliá, salvo cuando el aeropuerto Ben Gurión estuvo cerrado.
Hubo por supuesto casos que pidieron quizás posponerla por unas semanas, pero no anularla ni cancelarla. Los meses de verano son siempre meses más representativos para nosotros, llegan muchas familias también, que sus hijos comienzan las clases acá en septiembre, entonces vienen en este tiempo para prepararse para el inicio de clases, y sí es muy lindo ver cómo en verano recibimos mucha más gente.
–Keren Leyedidut se destaca por el acompañamiento a los olím, ¿eso sigue ocurriendo?
JR: Claro que sigue ocurriendo. Me gusta contar que yo hice aliá con el Keren LeYedidut, y ahora tengo la bendición de trabajar y acompañar a los olím. Pero estuve también del otro lado. Lorena fue la que me recibió a mí en su momento, con el acompañamiento, y fue la época del coronavirus, o sea que también había que acompañar de otra manera. Para nosotras, hoy y siempre, más allá de decirles a los olím qué pasos tienen que hacer, para nosotras lo importante es el acompañamiento emocional. La aliá por supuesto no es sencilla, pero siempre tienen un referente para preguntarnos cualquier cosa que se les ocurra, y nosotras siempre ahí estamos para asistirlos, para ayudarlos, para entenderlos.
LA: Acompañar a los olím todos estos años ha sido un privilegio enorme. No es solo trabajo o gestión, es estar en momentos muy sensibles, cuando llegan, cuando se sienten perdidos o cuando algo no sale como esperaban. Esa cercanía, ese cuidar los detalles, es lo que siempre ha marcado el trabajo de Keren LeYedidut y es lo que le da sentido a todo. Y hoy lo sigo sintiendo igual, incluso más. Desde Israel, con el equipo de aliá, estamos en el día a día, respondiendo las consultas, ayudando a resolver problemas, pasando información y muchas veces, simplemente estando ahí para el olé. A veces no hace falta mucho más que eso.

–¿Cómo ven el futuro de la aliá?
GG: Ideológicamente, siempre me gustaría que cada vez haya más aliá, que aumente los números. Y yo creo que el Keren LeYedidut cada vez se adapta mejor a las necesidades del olé. Hoy también el sistema es más ágil para el olé que quiere recibir nuestra ayuda. El Keren LeYedidut siempre fue ágil y hoy en día se hizo más ágil todavía. A nivel virtual es muy rápido y la persona que quiere hacer aliá con nosotros no entra en un mundo burocrático que no sabe cómo salir de eso. Realmente puede hallar toda la información en un día y siempre en cooperación con la Agencia Judía para Israel.
JR: A nivel futuro, también creo que la aliá tiene que crecer y que Medinat Israel espera a todos con los brazos abiertos y con sus dificultades, porque, por supuesto, hacer aliá es un cambio grande. Pero ningún otro país del mundo te va a recibir como te recibe Israel, con un pasaporte, pagándote los pasajes, ayudándote a encontrar trabajo. ¿Y cómo nos veo en el futuro? Quiero que nos veamos con más olím, con mucha gente que sigue apoyando la decisión de un Estado único para el pueblo judío y que Israel realmente nos necesita.
Nunca fui de decir que hay que hacer aliá, pero viviéndolo desde este lado, me pregunto por qué no vine antes. Siempre me pregunto por qué no hice aliá antes con mis hijos ya adolescentes y mis hijos me preguntan, ¿por qué no vinimos antes? Y mi marido, que fue el que más promovió la aliá en mi casa. Como todo cambio, tiene sus dificultades, pero vivir en Israel no lo cambio absolutamente por nada. Ni por Bariloche, que amo tanto (risas).
LA: Para mí, el futuro de la aliá es muy esperanzador. Cada persona que decide venir a Israel, no solo está cambiando su propia vida, sino también sumando la historia del pueblo judío. Después del 7 de octubre y de la guerra, siento que muchos judíos de América Latina, España y Portugal se acercan con más fuerza a la idea de venir, de estar acá y de ser parte. También porque hoy la aliá se ve más organizada, más clara, más sólida, y eso da mucha confianza. Veo una aliá más conectada, más acompañada y más humana.
–¿Cómo es la elección de ciudades?
JR: Nosotros no podemos ofrecer una ciudad. Lo que hace el Keren LeYedidut es hacer zooms o encuentros virtuales, con la referente de la ciudad en Israel, para mostrar su ciudad, y después el olé decide y elige la ciudad; y nosotras desde acá, si el olé no tiene el contacto con el referente de su municipalidad, nosotras tenemos el contacto con todos los referentes de las ciudades, y los contactamos para que su klitá sea mucho más fácil.
GG: Están los que vienen con un programa, y los que se alquilan un departamento y se van a vivir. Los que vienen con un programa tienen menos elección, porque le dicen, por ejemplo “vas a ir a Raanana, a hacer el ulpán seis meses”.
JR: Hay ciudades que tienen los centros de absorción, que hoy día se están desarrollando muchos también. Hay nuevos centros de absorción que reciben familias. Eso también ayudó mucho a promover la aliá, porque llegar ahí los primeros meses ya resuelve mucho. Está el tema de las mascotas, que muchas veces por eso también los olím no pueden acceder en los centros en algunos lugares. Entonces pueden ir a un departamento de absorción, que tienen por unos días, un par de semanas, desde ahí poder buscar un departamento. Muchas veces no es fácil encontrar un departamento ya desde Argentina o del país que vengan, entonces por eso están estas opciones iniciales para los primeros días que llegan.